Una mentoría no es un curso ni un taller: es un acompañamiento profesional, un apoyo personal durante el tiempo que dura tu proyecto.
No hay temario ni grupo. Hay un proyecto —un poemario a medio hacer, una voz que aún estás buscando, una idea que quieres que crezca— y un poeta con oficio y experiencia que te lee con profundidad, te dice con franqueza lo que encuentra y te ayuda a decidir qué hacer a continuación.
Cada sesión parte de lo que necesitas tú en ese momento: leer juntos tus poemas, ordenar un libro, desbloquear una etapa, pensar cómo dar a conocer tu trabajo... Al terminar, sabes mejor qué escribes, por qué y hacia dónde.